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miércoles, 17 de junio de 2009

Reflexión para los Peruanos

Dr. Juan Carlos Ramirez Torres
UNA REFLEXION PARA LOS PERUANOS
La creencia general es que Belaunde nos fregó, García nos robó, que Fujimori era un asesino, que Paniagua era un pusilánime, que con Toledo todo era corrupción, que nuevamente con García volveremos a lo mismo. Por eso estoy empezando a sospechar que el problema no está en Belaunde, García, Fujimori, Paniagua, Toledo.
El problema está en nosotros, SI. Nosotros como pueblo. Nosotros como materia prima de un país.
Porque pertenezco a un país donde la viveza criolla no es moneda que siempre es valorada tanto o mas que un dólar. Un país en donde hacerse rico de la noche a la mañana es una virtud más apreciada que formar una familia a largo plazo, basada en valores y respeto por los demás.
Pertenezco a un país donde, lamentablemente, los periódicos jamás se podrán vender como se venden en otros países, en maquinas donde uno paga por UN solo ejemplar y se saca UN solo periódico, dejando los demás en donde están.
Pertenezco a un país donde los delincuentes tienen más derechos que las victimas. Donde la justicia deja en libertad a los violadores.
Pertenezco a un país donde la gente festeja si consigue robarse la señal de televisión por cable. Un país donde la gente hace todo lo posible por no pagar o pagar menos impuestos.
Pertenezco a un país donde la impunidad es un hábito, en donde no hay interés por la ecología, en donde las personas tiran la basura por las calles y luego le reclaman al gobierno por la falta de limpieza pública. Un país donde no existe la cultura por la lectura, donde no hay conciencia ni memoria de la política,eduacion vial y no hay interés por la economía. Porque solamente interesa la pelea entre Burga y el IPD o si Magaly va presa o no
Pertenezco a un país donde existen muchos BURGAS mejor dicho CARADURAS que prefieren traer abajo cualquier ilusión del pueblo con tal de enriquecerse.
Pertenezco a un país en donde las licencias de conducir, los certificados médicos e incluso hasta la ciudadanía peruana, puede comprarse sin hacer ningún tipo de examen.
Pertenezco a un país donde puede subir a un micro, un anciano o una mujer con un niño en brazos y la persona que viene sentada en el asiento especial para estas personas simula estar durmiendo para no dárselo y si alguien le reclama se levanta para golpearla.
Un país donde el derecho de paso es para los automóviles y no para el peatón....., donde se insulta a la mujer porque no esta en la cocina en lugar de manejar un auto, donde los vecinos no te dejan dormir porque ellos tienen "derecho" a hacer bulla cuando tu duermes y debes trabajar al dia siguiente.
Un país, en donde la gente está llena de faltas, pero que disfruta criticando a sus gobernantes y a los políticos “Mientras mas le digo inepto a Belaunde, ladrón a García, inútil a Paniagua, mafioso a Toledo, asesino a Fujimori, mejor soy yo como persona a pesar que ayer compré discos y ropa bambeada. Mejor soy yo como peruano, a pesar que esta mañana estafe a un cliente o perjudique a mis empleados al no pagarles sus horas extras trabajadas.
¡BASTA! POR FAVOR, ¡BASTA!
Como materia prima de un país, tenemos muchas cosas buenas, pero nos falta mucho para ser los hombres y mujeres que nuestro país NECESITA. Por que esos defectos, esa viveza congénita, esa deshonestidad, esa falta de calidad humana es lo que nos tiene real y francamente engañados a los peruanos
Lo siento mucho. Porque aunque pase este gobierno el próximo deberá seguir trabajando con la misma materia prima defectuosa.
Tenemos que erradicar primero los vicios que tenemos como pueblo y después empezar a cambiar nosotros mismos como peruanos. Por eso es que nadie servirá, ni sirvió BELAUNDE, ni sirvió TOLEDO, ni sirvió FUJIMORI, ni PANIAGUA, ni GARCÍA.
¿Qué necesitamos? ¿Qué venga una dictadura? Una, DICTADURA militar para que nos haga cumplir con la ley por la fuerza y por medio del terror y del miedo?
Aquí hace falta otra cosa, algo mas inteligente que paros o piqueteros que corten nuestra calles o rutas. Necesitamos que todo esto cambie o seguiremos igualmente condenados, igualmente estancados.
Y no importa para donde te vayas. A si viajes a Europa a Estados Unidos o a China siempre llevaras al Perú dentro tuyo, sino modificas tu forma de pensar estés donde estés, seguiremos perdidos. Porque es muy sabroso ser peruanos y vivir como vivimos, pero cuando esa peruanidad autóctona empieza a hacerla daño a nuestra posibilidad de desarrollo como nación, .ahí la cosa cambia.
Después de este mensaje francamente, pienso buscar al responsable, no para castigarlo, sino para exigirle, SI, exigirle que mejore su comportamiento. He decidido buscar al responsable de que el Perú esté mal, estoy seguro que lo voy a encontrar esta noche cuando me vea en el espejo, ahí estará. No necesito buscarlo en otro lado, le voy a exigir, le voy a suplicar si es necesario, que me ayude a hacer un Perú mejor.
Gracias

domingo, 24 de mayo de 2009

EL EXTRAÑO

El Extraño
Enviado por Leland Edwards


Unos pocos años después de que nací, mi Papá conoció a un extraño recién arribado a nuestro pueblito en Iowa. Desde el comienzo, Papá estuvo fascinado con este encantador recién llegado y pronto le invitó a vivir con nuestra familia. El extraño fue rápidamente aceptado y siempre estuvo presente a partir de entonces.
Al crecer, nunca cuestioné su lugar en mi familia. En mi joven mente, él tenía un lugar especial. Mis padres eran instructores complementarios: Mamá me enseñó a diferenciar el bien del mal, y Papá me enseñó a obedecer. Pero el extraño… él era nuestro relator de historias. Nos mantenía hipnotizados por horas sin fin con aventuras, misterios y comedias.
Si yo quería saber cualquier cosa sobre política, historia o ciencia, él siempre sabía las respuestas sobre el pasado, comprendía el presente ¡y aún parecía capaz de predecir el futuro! Llevó a mi familia al primer partido de grandes ligas. Me hizo reír y me hizo llorar. El extraño nunca dejaba de hablar, pero a Papá no pareció importarle.


Algunas veces, Mamá se levantada en silencio mientras que el resto de nosotros nos acallábamos el uno al otro para escuchar lo que él tenía que decir, y ella se iba a la cocina buscando paz y quietud (me pregunto ahora si alguna vez oró para que el extraño se fuese).
Papá gobernaba nuestra casa con ciertas convicciones morales, pero el extraño nunca se sintió obligado a honrarlas. La irreverencia, por ejemplo, no se permitía en nuestro hogar… no de parte nuestra, ni de nuestros amigos ni de ninguna visita.
Nuestra visita de larga estancia, sin embargo, se salía con la suya con vulgaridades que quemaban mis oídos y hacían a mi Papá retorcerse y a mi Mamá sonrojarse. Mi Papá no permitía el beber alcohol con liberalidad. Pero el extraño nos animaba a probarlo de manera regular.
Hacía que los cigarrillos se vieran en la onda, los cigarros, varoniles y las pipas, distinguidas. Hablaba libremente (demasiado libremente) sobre el sexo. Sus comentarios eran algunas veces flagrantes, algunas veces sugestivos, y por lo general, embarazosos.
Ahora sé que mis primeros conceptos sobre las relaciones fueron fuertemente influenciados por el extraño. Una y otra vez se opuso a los valores de mis padres y sin embargo, rara vez fue reprendido… y nunca se le pidió que se fuera.
Han pasado más de cincuenta años desde que el extraño se mudó con mi familia. Halló su lugar entre nosotros y ya no es tan fascinante como al comienzo. Todavía, si pudiesen entrar a la casa de mis padres hoy, lo hallarían sentado en su esquina, esperando a alguien para hablarle y observarle dibujar sus imágenes.


¿El nombre del extraño? Le llamamos “TV”.
Ahora tiene una esposa… y a ella la llamamos “Computadora”.
Tiene cuatro Hijos y se llaman. Ipod,Itouch, Celular y MP3.


La narración-ilustración de hoy es sumamente poderosa, no porque condene la tecnología que tanto bien puede producir a favor nuestro, sino porque nos advierte del poder de ese extraño que diariamente se cuela en nuestros hogares. En nosotros esta el poder de determinar cuan intruso es o cuanto puede llegar a copar la vida familiar.


Un fuerte abrazo para todos y mediten sobre esta narración.