sábado, 15 de agosto de 2009

ADELGAZAR REJUVENECE LA ESTRUCTURA DEL CORAZON


Un estudio halla que perder peso revierte las anormalidades estructurales entre las personas obesas.
Un estudio británico se ala que perder mucho peso rejuvenece la estructura física del corazón y no hace diferencia si el peso se pierde por una cirugía o por hacer dieta.
Los músculos cardíacos de las personas, que comenzaron con un índice de masa corporal (IMC) promedio de 40, se hicieron notoriamente más delgados y más eficientes cuando redujeron su IMC a 32,2 en un solo a o, según un informe publicado en "Journal of the American College of Cardiology".
"Tanto la dieta como la cirugía bariátrica condujeron a reducciones significativas comparables" en las anormalidades y las fallas en la estructura cardíaca, según informaron los investigadores de la University of Oxford (Reino Unido).
La cirugía bariátrica está diseñada para inducir la pérdida de peso reduciendo la cantidad de alimento que puede comer la gente, la cantidad de comida que pueden metabolizar o ambos procedimientos.
La pérdida de peso de 21 kg de promedio lograda por las 37 personas obesas del estudio, "típicamente es lo que se observa en la cirugía bariátrica", señaló el Dr. Philip R. Schauer, director del Cleveland Clinic Bariatric and Metabolic Institute (Estados Unidos)
El Dr. Schauer anotó que muchas de esas personas obesas perdieron ese peso comiendo menos, y lo consideró "bastante inusual que alguien haga dieta y logre ese efecto. Fue un subconjunto muy especial".
Además, el problema con la pérdida de peso por la dieta es que "la recuperación de peso es la norma, mientras que para la cirugía bariátrica hay amplia evidencia de que se mantiene la pérdida de peso", aseguró el Dr. Schauer.
Cambios satisfactorios
Los investigadores de la Oxford usaron IRM cardíaca, una técnica especial de rayos X para obtener información detallada sobre la estructura de los corazones, no solo de los 37 participantes obesos, también para los 20 voluntarios de peso normal, cuyo IMC promedio era de 21. Hallaron que las paredes de los ventrículos izquierdo y derecho, las cámaras que bombean sangre desde el corazón, eran significativamente más gruesas entre las personas obesas. También hallaron una capacidad reducida para que el corazón conserve sangre en la diástole, el punto de reposo del latido cardíaco, entre los obesos.
Un año después, luego de la pérdida de peso, los músculos cardíacos de las personas obesas eran de menor tamaño y sus corazones pudieron sostener más sangre. El engrosamiento de la aorta, la arteria principal del corazón, también se redujo sustancialmente luego de la pérdida de peso.
"Estos hallazgos ofrecen un mecanismo potencial para la reducción de la mortalidad vista en la pérdida de peso", explicaron los investigadores.