miércoles, 5 de agosto de 2009

Marisco para combatir la depresión durante el embarazo.



Las gestantes que no comen marisco, fuente de ácidos grasos omega-3, son un 50% más propensas a la aparición de síntomas depresivos


Consumir marisco rico en ácidos grasos omega-3 podría mejorar el humor de las mujeres que se sienten deprimidas durante el embarazo, según sugiere un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Bristol (Reino Unido) y publicado en el último número de la revista Epidemiology (2009;20:598-603).

Concretamente, los investigadores, dirigidos por Dra. Jean Golding, hallaron una relación entre la baja ingesta de ácidos grasos omega-3 provenientes de mariscos y el aumento del riesgo aparición de síntomas depresivos durante el embarazo.

El equipo estudió a 9.960 embarazadas. A las 32 semanas de gestación, las mujeres completaron cuestionarios que incluían preguntas sobre el estado de ánimo y la cantidad de marisco que comían semanalmente entre 1991 y 1992, un período en el que el marisco eran la principal fuente de ácidos grasos omega-3 en el Reino Unido.

Comparadas con las embarazadas que consumían tres o más platos de marisco por semana (1,5 gramos de ácidos grasos omega-3), aquellas que no comían este tipo de alimento eran un 50% más propensas a informar sobre la aparición de síntomas de depresión a las 32 semanas de gestación. Y en palabras de la Dra. Golding, “asumimos que el omega-3 es el factor involucrado, si bien la vitamina D y el yodo en el pescado podrían también minimizar los síntomas de depresión”.

La asociación entre el bajo consumo de marisco y la mayor cantidad de síntomas de depresión es independiente de otros factores de riesgo de depresión.


¿Y el mercurio?

La depresión durante el embarazo es perjudicial para la madre y para el bebé. Y aunque es común en los países occidentales, la depresión estaría prácticamente ausente en los países donde las personas comen mucho pescado.

Los investigadores instaron a la realización de más estudios sobre la relación entre el marisco y la depresión en el embarazo, particularmente debido a la recomendación de limitar la ingesta de marisco durante la gestación por su contenido de mercurio. Pues como concluyen los propios autores, “es posible que limitar el consumo de acuerdo con este consejo aumente el riesgo de síntomas depresivos maternos durante el embarazo”.


Gracias a Jano.